-------------------------------------------------------------------------------CÉAD MÍLE FÁILTE--------------------------------------------------------------------------------

12 mar. 2013

Internacionalismo

Como parte esencial del Republicanismo irlandés, está su esencia internacionalista, y siguiendo esa voluntad, ponemos a vuestra disposición una serie de materiales de diversos pueblos que reciben de manera especial la solidaridad del pueblo irlandés.



La bandera de Escocia, también conocida como Saltire o como Cruz de San Andrés, está compuesta por un aspa blanca sobre fondo azul.
Índice

El aspa blanca es el símbolo de San Andrés, el Apóstol, patrono de Escocia. El color del fondo de la bandera era variable, desde el azul celeste hasta el azul marino, dependiendo, al parecer, del tipo de tinte disponible en cada zona y época. Cuando fue incorporada a la bandera del Reino Unido, se empleó el azul marino como color de fondo. Sin embargo, en 2003, una comisión del Parlamento de Escocia estableció que el color oficial del fondo de la bandera es el Pantone 300 (es decir, 0, 114, 198 en el modelo de color RGB o #0072C6 en códigos de colores HTML), un color algo más claro que el Pantone 280 de la bandera de Reino Unido.

Las dimensiones de la bandera no están oficialmente establecidas, aunque suelen ser 4:5, 3:5 o 2:3. Las barras cruzadas deben tener una anchura de 1/5 (o sea, un 20%) de la altura de la bandera.

Según la leyenda, en el 832 el rey Angus II de los Pictos dirigió a los escotos en su batalla contra los anglos, comandados por Aethelstan de East Anglia, cerca del actual municipio de Athelstaneford, en East Lothian. El rey Angus y sus hombres se vieron rodeados, y rezaron por sus vidas. Durante la noche, San Andrés se apareció al rey y le prometió la victoria. Por la mañana, ambos ejércitos vieron aparecer sobre el cielo azul una cruz blanca, representando la cruz sobre la que había sido martirizado San Andrés. Esta aparición dio coraje a los escoceses, mientras que los anglos se desmoralizaron y perdieron el combate.

Las evidencias históricas del uso de la Cruz de San Andrés como símbolo de Escocia son bastante posteriores a esta leyenda. En 1385, el Parlamento de Escocia decretó que los soldados escoceses debían llevar el saltire como una marca de distinción. La primera bandera escocesa conservada consistente únicamente en una cruz blanca data de 1503, aunque el fondo es rojo, no azul. Hacia 1540 la leyenda del rey Angus se había modificado, hasta su versión actual, incluyendo la visión de un aspa blanca en un cielo azul, por lo que a partir de ese momento ese fue el diseño de la bandera nacional de Escocia.

Desde 1606, y especialmente tras la definitiva unión de Inglaterra y Escocia por el Acta de Unión (1707), la bandera de Escocia fue incorporada a la bandera del Reino Unido, a la que más tarde, en 1801 se añadió la Cruz de San Patricio, para simbolizar al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.
Bandera de Nueva Escocia, inversión de la bandera de Escocia.

Variantes y alternativas

Fuera de Escocia existen varias versiones distintas de la bandera de Escocia. En Canadá, por ejemplo, una versión inversa del saltire (es decir, una cruz azul sobre fondo blanco) es la bandera de la provincia de Nueva Escocia, primera expedición colonial del Reino de Escocia. En Rusia, antes y después de la URSS, la Armada Rusa utilizaba como emblema la misma variante inversa de la bandera de Escocia, debido a que San Andrés es también el patrón de Rusia.

Otros territorios que tienen banderas similares a la escocesa son el estado estadounidense de Alabama, la isla de Tenerife o el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, aunque en estos casos no hay relación histórica alguna con Escocia, siendo su origen la Cruz de Borgoña española.
"León Rampante" del Estandarte Real de Escocia.

Además del saltire, Escocia tiene otro emblema, el Estandarte Real de Escocia, conocido comúnmente como "León Rampante". Aunque este emblema únicamente puede ser utilizado por el Rey de Escocia, de acuerdo con un decreto del Parlamento de Escocia de 1672, es común verlo en eventos deportivos, sin que nadie haya sido por ahora juzgado por hacer un uso ilegal del emblema.

Chapa con bandera escocesa



Chapa con la figura de Nelson Rolihlahla Mandela, conocido en su país, Sudáfrica, como Madiba (título honorífico otorgado por los ancianos del clan de Mandela; también era llamado Tata), abogado, político, líder del Congreso Nacional Africano (CNA) y comandante en jefe de la organización Umkhonto we Sizwe (MK) o La Lanza de la Nación.

Figura clave en la lucha y el fin del Apartheid, muy vinculada al Republicanismo irlandés y repetidamente considerada como ejemplo a seguir por el movimiento Republicano irlandés.


Pack de 25 pegatinas de las Brigadas Internacionales

La sonrisa de una miliciana, fusil al hombro, mirando a la cámara en una terraza de Barcelona se convirtió en uno de los iconos más emblemáticos de la Guerra Civil y la resistencia antifascista frente al golpe de Estado que perpetraron militares. Esa sonrisa era la de Marina Ginestà y fue el fotógrafo Hans Gutmann quien la inmortalizó. Casi 77 años después de aquella instantánea, Marina Ginestà falleció en París a los 94 años en enero de 2014.

Cuando en verano de 1936 posó orgullosa y desafiante en la terraza del Hotel Colón de Barcelona para Gutmann, ella tenía 17 años, un carné de las juventudes socialistas y el sueño de una revolución.(ver reseña ampliada pinchando AQUÍ).





Pack de 24 pegatinas 'Madrid Antifa' (AGOTADO)


Pack de 24 pegatinas con la leyenda 'Good Night Right Side'



Pack de 10 pegatinas del grupo de Boston (con raices irlandesas) Dropkick Murphys


Pack de 30 pegatinas sobre Palestina

En cada lote van cuatro tipos distintos de adhesivos, todos ellos reflejando la petición de libertad para Palestina y/o el recuerdo a la intifada de 1987.



Uno de los adhesivos está en Francés, el resto en inglés, con los lemas de "libertad para Palestina", "Intifada-Palestine 87" y "Detengamos la masacre de nuestros hermanos palestinos".


Bandera de Palestina

La bandera de Palestina aparece regulada en un decreto de la Organización para la Liberación de Palestina aprobado el 1 de diciembre de 1964. Está basada y es muy semejante, sólo la colocación de los colores las diferencia, a la enseña de la Rebelión Árabe que diseñó Sharif Hussein en 1916. Por el mismo motivo, también es casi idéntica a la Bandera de Jordania, ya que ambas comparten el mismo origen.

La bandera palestina está compuesta por tres franjas horizontales del mismo tamaño (negro, blanco y verde), unidas con un triángulo rojo situado en el borde más próximo al mástil. Los colores de las franjas horizontales simbolizan al Califato Abbasí, al Califato de la Dinastía de los Omeyas y al Califato Fatimí. El triángulo rojo representa la dinastía Hachemí que participó en la Rebelión Árabe.

Los palestinos volvieron a utilizar la bandera de la Rebelión Árabe a partir de la Conferencia Palestina celebrada en Gaza en el año 1948. La Organización para la Liberación de Palestina declaró esta bandera como símbolo de los palestinos en 1964 durante la celebración Conferencia Palestina de Jerusalén. El 15 de noviembre de 1988, fue definida por la Organización para la Liberación de Palestina como la enseña del Estado de Palestina.

El 13 de diciembre de 2011 se ondeó por primera vez en la UNESCO debido a la admisión de Palestina como miembro de la organización.

Bufanda 'Freedom for Palestine'

Bufanda de solidaridad con Palestina, de edición limitada, se disponen de muy pocas unidades.



Llavero con el mapa de Palestina y la figura icónica de Handala (parte delantera y trasera del mismo llavero)


Su precio es de 3€

Handala desde La marea:

Handala es ese niño feo y pelón, desharrapado y descalzo, que asiste, dando la espalda al lector y con las manos cruzadas por detrás, a la tragedia de Palestina plasmada en las viñetas del dibujante Naji al Ali, asesinado de un tiro en la cara en Londres en 1987. De ese personaje que se convirtió en su firma; de ese dibujo que representa al niño refugiado que el propio Al Ali fue, el artista decía que, bajo sus harapos, tenía un corazón puro lleno de “esencias de almizcle y ámbar”.

El pequeño palestino con pelo de erizo parido por “ese hombre que dibujaba con huesos humanos”– así describió la revista Time a Naji al Ali– aparece hoy por doquier en el mundo árabe: pintado en el muro de hormigón que recorre la tierra de Palestina como una cicatriz, como colgante al cuello de los jóvenes revolucionarios de Túnez y Egipto, o bien como recuerdo en los bazares de Jerusalén Oriental. Su figura ha quedado tatuada en la memoria colectiva de los árabes, que han hecho de él un símbolo del expolio que los palestinos sufren desde 1948 y, por extensión, de la lucha misma contra la injusticia.

Naji Salim Husain al Ali vio la luz en 1937 en una aldea a medio camino entre Nazaret y el Mar de Galilea. Su familia, como la inmensa mayoría de los palestinos de la época, vivía del pastoreo y de esa tierra que muy pronto tuvo que abandonar. Su éxodo lo marcó la fecha que los árabes conocen como la Nakba (catástrofe): la expulsión de sus tierras y el exilio de más de 700.000 palestinos, censados por Naciones Unidas, provocados por la proclamación del Estado de Israel y la primera Guerra árabo-israelí en 1948. La magnitud de esta catástrofe no se puede entender sin considerar que la población palestina ascendía entonces a sólo 1,2 millones de habitantes: más de la mitad de los palestinos quedaron ya entonces marcados por la diáspora. Al Shajarah (El árbol), la aldea de Al Ali, fue uno de los 480 pueblos palestinos que desaparecieron del mapa arrasados por el ejército israelí.

Camino al exilio

El artista tenía diez años cuando emprendió la vía del exilio, la misma edad con la que dibujó a Handala. Su infancia transcurrió luego en el campo de refugiados de Ain el Hilweh, en Líbano; sus muros sirvieron de lienzo para sus primeros dibujos. Gassan Kanafani, un novelista palestino que compartió el destino trágico de Al Ali (murió asesinado en 1971), se prendó de esos dibujos y consiguió que se publicaran en la revista Al Hurriya. Así empezó una carrera en la que el antiguo niño refugiado vertió su protesta contra la injusticia de la que los suyos eran víctimas. En una entrevista con la revista Index on censorship, en 1984, citada por el arabista Javier Barreda en un homenaje a Al Ali publicado en el nº 47 de Nación Árabe, el dibujante explica que su militancia política y su participación en manifestaciones –que lo llevarían a la cárcel y al exilio en varias ocasiones–, no le bastaban: “Los agudos gritos que sentía en mi interior necesitaban un medio de expresión diferente”. Aquellos gritos guiaron su mano al dibujar a Handala, parido en 1969 en Kuwait para la revista Al Siyyasa.

Al principio, el dibujo del niño representaba a su autor. Con una diferencia: el personaje está petrificado en el tiempo, es la imagen de un refugiado de diez años que no crece: “Handala nació con diez años y siempre tendrá diez años. Esa es la edad que yo tenía cuando dejé mi país. Handala sólo crecerá cuando retorne a Palestina. Las reglas de la naturaleza no se cumplen en él. Es una excepción, y las cosas sólo serán naturales cuando retorne a su tierra. Este niño es una representación simbólica de mí mismo y de todos los que viven y sufren la misma situación. Se lo ofrecí a los lectores y lo llamé Handala, como símbolo de la amargura”. Handala proviene de Al Handal, el nombre árabe de la coloquíntida o tuera (Tuera es tu voz para mi oído, tuera, dicen unos versos de Miguel Hernández), una planta de raíces tan profundas que vuelve a crecer aunque la arranquen, pero cuyo fruto es tan amargo que ni los hambrientos animales del desierto se alimentan de ella. El personaje del pequeño refugiado encarna “la amargura, la resistencia y la dignidad” de Palestina, explica el artista árabo-estadounidense Fayeq Oweis en uno de sus ensayos sobre la obra de Al Ali.

En las primeras viñetas, el niño mostraba su rostro pero, a partir de 1973, su figura aparecerá de espaldas, un cambio que incrementó su carga simbólica. Con el tiempo, el dibujo llegó a encarnar a la propia conciencia de su autor. Naji al Ali explicaba: “Handala es un icono que me protege de ciertas conductas y del desarraigo. Es leal a Palestina (…), me protege de la cobardía y me impide echarme atrás. A pesar de su aspecto, tiene un corazón puro. Tiene las manos cruzadas a la espalda como señal de rechazo, en un momento en el que circulaban las soluciones propuestas por Estados Unidos y el sistema. Se las dibujé así tras la Guerra de Octubre de 1973 [la guerra del Yom Kippur], cuando comencé a olfatear el olor de lo que [Henry] Kissinger llevaba en su cartera”.

Un universo simbólico propio

En muchos de los miles de dibujos firmados por el artista, Handala participa en escenas protagonizadas por personajes arquetípicos que conforman un universo simbólico propio. Como Fátima, la mujer de hermosos rasgos que encarna la figura de la madre y de la luchadora por la libertad, pero que también simboliza el amor y la paz. Vestida con un bello traje bordado palestino, Fátima es la patria perdida que, en lugar de pies, tiene raíces. De su cuello pende una llave como las que muchos refugiados palestinos conservan de los hogares que les fueron arrebatados y que, aún hoy, “cuelgan de las paredes de sus casas en Siria, Líbano o Jordania”, explica el profesor de Estudios Árabes de la Universidad de Alicante Ignacio Álvarez-Ossorio. Al Ali también dibujó a un hombre bueno: Zalama, vestido con harapos y, como Handala, descalzo, que representa a todos los oprimidos del planeta.

La némesis de estos personajes son los malvados, hombres obesos o incluso bolsas de grasa sin piernas pero con rostro. Son los verdugos de los palestinos, instrumentos en manos de Israel y EEUU, especialmente los regímenes árabes y las propias élites palestinas “que han abandonado a su pueblo”, explica Fayeq Oweis. Los símbolos bélicos como bombas, o soldados con la estrella de David, simbolizan a Israel y a su aliado norteamericano.

Cuando no es un mero testigo, Handala se sitúa del lado de los oprimidos: tirando piedras o empujando a los malvados, ayudando a Fátima y Zalama, o bien ofreciéndoles flores, siempre margaritas, el símbolo de la esperanza.

El dibujante Javier Carbajo destaca el carácter “eminentemente simbólico” del trabajo de Al Ali. Y explica la popularidad de sus dibujos porque su “carga semántica está al alcance de todos por cuanto se sustenta en símbolos iconográficos perfectamente codificados: el puño, la lucha; la alambrada de espinos, la represión; la pluma versus la espada. Esos símbolos son inseparables de la época en que se desarrolla su obra, los años 60 y sucesivos”.

En aquel contexto, en el que a la represión israelí se sumaba –explica el profesor Álvarez-Ossorio– “la hipocresía y la instrumentalización de la cuestión palestina por parte de los regímenes árabes”, Al Ali teme por su vida. No por ello deja de criticar a esos líderes a quienes se les llena la boca hablando de Palestina mientras abandonan a su pueblo a su suerte. Javier Barreda explica, en el artículo citado, que, en 1985, “tras nuevas presiones a las autoridades kuwaitíes, en este caso de la OLP –a cuyo máximo dirigente, Yaser Arafat, había criticado–”, Naji al Ali se exilia en Reino Unido. En 1987, publica un dibujo en el que aparece Handala con la leyenda “Se busca vivo o muerto”. Quince días después, frente a la sede en Londres del diario para el que trabajaba, Al Qabas, un hombre le descerraja un tiro en la cara. Tras pasar un mes en coma, el dibujante fallece el 29 de agosto de 1987.

La policía detuvo después a un palestino de 28 años que acabó confesando ser un agente doble de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y del servicio secreto exterior israelí, el Mossad, pero que sólo pudo ser acusado de tenencia de armas y explosivos. Aunque el asesinato provocó un incidente diplomático entre Israel y Reino Unido, oficialmente quedó sin resolver. André Malraux decía que el destino debe transformarse en conciencia. Naji al Ali dibujó una imagen de su conciencia y la llamó Handala.

Banderola James Connolly Freedom Fighter con Ikurriña de fondo. Muestra la tradicional solidaridad del pueblo vasco con la causa irlandesa de la reunificación y los principios de Connolly.

La banderola es de tela naútica resistente y está impresa por un lado.


Medidas 100cm x70cm.

Banderola James Connolly Freedom Fighter con bandera republicana española de fondo. Muestra la tradicional solidaridad republicana con la causa irlandesa de la reunificación y el siempre presente recuerdo a las Brigadas Internacionales por parte de much@s irlandeses/as.
De igual modo, tiene un lugar preferente la figura del socialista Connolly.

La banderola es de tela naútica resistente y está impresa por un lado.


Medidas 100cm x70cm.

Banderola con la leyenda Freedom Fighters (AGOTADA) y las imágenes de cuatro iconos de lucha internacional. Las figuras representadas son:

Martin Luther King Jr.
James Connolly
Nelson Mandela
Emiliano Zapata

En la parte inferior lleva la leyenda en latín 'Historia magistra vitae et testis temporum - La historia es maestra de la vida y testigo de los tiempos'.



La banderola es de 80 x 50 cm en tela náutica mate semi transparente. Impresa por un lado y con traspase de color del 60%.


Banderola de Nelson Mandela (Madiba) Freedom Fighter- Figura muy vinculada al Republicanismo irlandés y su lucha. Fondo con la bandera del ANC (Congreso Nacional Africano).


La banderola es de 80 x 50 cm en tela náutica mate semi transparente. Impresa por un lado y con traspase de color del 60%


Banderola de Emiliano Zapata, líder revolucionario mexicano.

Incluye la leyenda: Si no hay Justicia para el Pueblo que no haya paz para el Gobierno.


La banderola es de 80 x 50 cm en tela náutica mate semi transparente. Impresa por un lado y con traspase de color del 60%

Banderola de Nelson Mandela (Madiba) - (AGOTADA)- figura muy vinculada al Republicanismo irlandés y su lucha. Fondo blanco, estrella roja y escudo del ANC (Congreso Nacional Africano).

Cuenta con la frase de Madiba: La educación es el arma más potente para cambiar el mundo.


La banderola es de 70 x 50 cm en tela náutica mate semi transparente. Impresa por un lado y con traspase de color del 60%

Banderola 'Askatasuna - Saoirse', con tejido de 215gr/m2 ligeramente elástico, 100% poliester con tratamiento antiarrugas e ignífugo.

La banderola es una muestra del internacionalismo solidario mutuo entre Irlanda y Euskal Herria, que más allá de las diferentes realidades de cada pueblo, ha sido una constante durante décadas.
La banderola consta de los mapas de Irlanda y Euskal Herria, acompañados de la leyenda 'Askatasuna-Saoirse' que significa libertad en los idiomas originarios de ambos territorios.
Es una banderola monofaz de buena calidad y con colores definidos.
Su tamaño es de 80x50 cm.

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